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  • Plano Topográfico de la Villa y Corte de Madrid del año 1769
    Plano Topográfico de la Villa y Corte de Madrid del año 1769
  • Plano de Madrid 1788
    Plano de Madrid 1788
  • Plano Geométrico del año 1800
    Plano Geométrico del año 1800
  • Plano de Madrid del geógrafo Juan López del año 1812
    Plano de Madrid del geógrafo Juan López del año 1812
  • Fotografía del modelo de Ciudad de Madrid del año 1830
    Fotografía del modelo de Ciudad de Madrid del año 1830

De Carlos III a Fernando VII


El gran monarca de la Ilustración, Carlos III, hermano y sucesor de Fernando VI, realizó una magnífica transformación del borde  occidental del Real Sitio, al convertir los antiguos prados de los Jerónimos y de Atocha en el denominado Salón del Prado como gran espacio representativo de aquella monarquía ilustrada.

En efecto, con el concurso de arquitectos de gran renombre como Juan de Villanueva, Francisco Sabatini, Ventura Rodríguez y el ingeniero José de Hermosilla, se hicieron excelentes proyectos y creaciones, de lo que son ejemplo el propio conjunto del Salón del Prado que comprendía el Real Jardín Botánico, con sus puertas monumentales, el Real Gabinete de Historia Natural, hoy Museo del Prado, jardines, fuentes de exquisito diseño y factura como la llamada de Apolo o de las Cuatro Estaciones, la de Neptuno, la de Cibeles y las Cuatro Fuentes, también llamadas las “Fuentecillas”.

Al mismo monarca, que abrió el Retiro a los ciudadanos exigiendo sólo ciertas normas de urbanidad y compostura en la vestimenta, se deben otras obras de gran valor como la Real Fábrica de Porcelanas del Buen Retiro, heredera de la de Capodimonte que había fundado durante su anterior reinado como Rey de Nápoles. Otras obras, como el Hospital de San Carlos – que había sido proyectado en tiempos de Fernando VI - y el Real Observatorio Astronómico fueron completadas en el posterior reinado de su hijo Carlos IV. 

A Carlos III se debe también la famosa Puerta de  Alcalá, actualmente en la Plaza de la Independencia, frente a una de las entradas principales del Retiro. De la misma época es el Palacio de Villahermosa, frontero a los jardines del Salón del Prado y hoy día sede del Museo Thyssen-Bornemisza.   

El reinado de Fernando VII, en el primer tercio del siglo XIX, durante el que se produjo la independencia de la América Española, tropezó con la ardua tarea de reparar los graves daños causados por la invasión napoleónica durante la que el Real Sitio se convirtió en fortificación y polvorín de las tropas francesas.

El Rey realizó una gran replantación y contribuyó a enriquecer la parte nordeste de los jardines (el denominado “Reservado” que fue de uso exclusivo de la familia real) con nuevas construcciones de recreo inspiradas por el romanticismo y conocidas como “Caprichos”, muchas de las cuales han llegado  a nuestros días, entre ellas la Montaña Artificial, la Casita del Pescador, la Casa del Contrabandista, la Fuente Egipcia y la que fue Casa de Fieras.